Frase de Franz Kafka

Sempre amei as mãos deste anjo, à esquerda. Sua delicadeza não tem limites, e os dedos, estendidos, tremem.

Original: Siempre amé las manos de este ángel, a la izquierda. Su delicadeza no tiene límites, y los dedos, extendidos, tiemblan.
Fonte: Aforismos, Visiones y Sueños — Praga (parte 4)