Frase de Yoshida Kenko

Se o homem nunca se dissipasse como o orvalho de Adashino, nunca se dissipasse como a fumaça sobre Toribeyama, mas permanecesse para sempre no mundo, como as coisas perderiam seu poder de nos comover! O mais precioso na vida é sua incerteza.

Original: Si el hombre nunca se desvaneciera como el rocío de Adashino, nunca se desvanezca como el humo sobre Toribeyama, sino que se quede para siempre en el mundo, ¡cómo perderían las cosas su poder de conmovernos! Lo más preciado en la vida es su incertidumbre.
Fonte: El Libro de Oxford de Aforismos — Tempo e Transitoriedade