O homem é um animal intelectual e, portanto, uma eterna contradição consigo mesmo. Seus sentidos se concentram em si mesmo, suas ideias alcançam os extremos do universo; de modo que ele se despedaça entre os dois, sem possibilidade de que seja de outra forma.
Original: El hombre es un animal intelectual, y por lo tanto una eterna contradicción consigo mismo. Sus sentidos se centran en sí mismo, sus ideas llegan a los extremos del universo; de modo que se desgarra en pedazos entre los dos, sin posibilidad de que sea de otra manera.
Fonte: El Libro de Oxford de Aforismos — Vida (parte 2)