Frase de Leonardo da Vinci

Estando o rato sitiado em seu pequeno abrigo por uma doninha que esperava, vigilante, o momento de matá-lo, via através de uma estreita fresta o seu perigoso inimigo. Entretanto, chegou o gato, pegou a doninha e a devorou imediatamente. O rato então, depois de sacrificar algumas nozes a Júpiter, agradeceu-lhe efusivamente, mas tendo saído de sua toca para gozar da liberdade que havia perdido, as ferozes unhas e os dentes do gato o privaram logo, não só da liberdade, mas também da vida.

Original: Estando el ratón asediado en su pequeño albergue por una comadreja que esperaba, vigilante, el momento de matarlo, veía a través de una estrecha rendija a su peligroso enemigo. Entretanto, llegó el gato, cogió la comadreja y la devoró enseguida. El ratón entonces, después de sacrificar unas cuantas nueces a Júpiter, le dio las gracias efusivamente, pero habiendo salido de su cueva para gozar de la libertad que había perdido, las feroces uñas y los dientes del gato lo privaron luego, no sólo de la libertad, sino también de la vida.
Fonte: Aforismos — Fábulas (parte 6)